A las 3:20 del 3 de noviembre, una bomba guiada rusa cayó en el paso que une dos edificios de un hospital clínico de Járkov. Dejó 73 heridos, dañó la cardiología y obligó a evacuar a 226 pacientes. La OMS ya había verificado más de 3.100 ataques contra la sanidad ucraniana desde 2022. Nadie ha rendido cuentas por ninguno.
Una bomba planeadora contra un hospital con hemodinámica
La investigación de la Fiscalía General de Ucrania sitúa el impacto hacia las 3:20, en el distrito de Nemishlianski. Por los restos, y con datos preliminares, los investigadores apuntan a una FAB-250 con un módulo UMPK-5R, el kit de alas y guiado que convierte una bomba de caída libre en una bomba planeadora. Cayó en el paso entre dos edificios, donde a esa hora no había nadie. La onda expansiva dañó una unidad y la fachada, y el alcalde, Ígor Teréjov, contó más de mil ventanas rotas.
Los 73 heridos son pacientes, sanitarios y vecinos de los bloques cercanos. La fiscalía no da el desglose y dice que la mayoría sufre una reacción aguda al estrés. El gobernador, Oleh Sinehúbov, cifró en 226 los pacientes trasladados a otros hospitales. Volodímir Zelenski escribió que el golpe fue directo contra el hospital y que dañó la cardiología, con enfermos ingresados. El medio local News Ukraine cuenta que el personal bajó a tiempo a los pacientes al refugio y que el centro es uno de los que hacen angioplastia las 24 horas en la ciudad. Su plantilla quiere reabrir cuanto antes.
Desde la guardia, ese es el dato que más pesa. Una hemodinámica de 24 horas es un nodo de la red de infarto de la ciudad. Mientras está parada, el SCACEST de madrugada viaja más lejos y llega más tarde a la sala, y ese retraso se paga en miocardio. Esos pacientes no entrarán en el recuento del 3 de noviembre, y es probable que nunca tengan cifra.
Fue uno de los blancos de una noche larga. Según el recuento de Zelenski que recogió Reuters, Rusia lanzó 289 drones, 17 misiles balísticos y 59 de crucero, sobre todo contra la red eléctrica de nueve regiones. El Ministerio de Defensa ruso dijo que atacó instalaciones que abastecen al ejército y a la industria militar ucranianos. Su comunicado no menciona el hospital. La víspera, un ataque ruso con bombas aéreas mató al menos a 33 personas en un punto de reparto de ayuda humanitaria de Komishuvaja, en Zaporiyia. Danielle Bell, jefa de la misión de derechos humanos de la ONU en Ucrania, dijo que la hora y el lugar del reparto eran públicos y que el ataque probablemente vulneró el derecho internacional.
Más de 10.400 ataques verificados y ninguna rendición de cuentas
La norma 28 del derecho consuetudinario que recopila el Comité Internacional de la Cruz Roja obliga a respetar y proteger las unidades sanitarias en toda circunstancia. Solo pierden esa protección si se usan, fuera de su función, para dañar al enemigo, y aun entonces después de un aviso con un plazo razonable. El Estatuto de Roma tipifica como crimen de guerra dirigir ataques intencionados contra hospitales. La fiscalía ucraniana abrió el mismo día una causa por crimen de guerra.
Si este ataque concreto lo es, tendrá que decidirlo un tribunal: la intención hay que probarla, y no consta todavía que la OMS lo haya verificado. Lo que sí está documentado es el patrón. En Járkov, el 10 de octubre, otro ataque ruso contra un centro médico de Slobidski ya había herido a cinco personas, un rescatador entre ellas. En mayo, la OMS contaba más de 3.000 ataques verificados contra la sanidad ucraniana desde febrero de 2022, ocho de cada diez contra hospitales, centros de salud y otros lugares de atención. En agosto pasaban de 3.100.
El 26 de octubre, la comisión de investigación de la ONU sobre Ucrania calificó de crímenes de guerra los ataques rusos contra la red de calefacción y electricidad: ataques intencionados contra bienes civiles, anunciados por las propias autoridades rusas.
En agosto, en Ginebra, Altaf Musani, director de gestión humanitaria y de desastres de la OMS, dijo que ninguno de los más de 10.400 ataques contra la sanidad verificados en el mundo desde 2018 había entrado en un proceso de rendición de cuentas. Ninguno, tampoco en Gaza, donde según el mismo balance los 36 hospitales han sufrido daños.
Los arsenales tienen proveedores
Nada de esto reparte la culpa del 3 de noviembre. La bomba la lanzó la aviación rusa y la invasión de 2022 la decidió el Kremlin. Pero una guerra que va para cinco años no se sostiene sola, y el relato de buenos y malos deja fuera de cuadro a quienes la alimentan desde fuera.
La evaluación anual de amenazas de la inteligencia estadounidense, de marzo de 2026, dice que Corea del Norte ha enviado más de 11.000 soldados a Kursk y ha dado a Moscú proyectiles y misiles balísticos. El dron de ataque Geran que lanza Rusia es su versión del Shahed-136 iraní.
Al otro lado del mostrador, el negocio va bien. El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI) calculó en diciembre de 2025 que las cien mayores empresas de armas ingresaron en 2024 un récord de 679.000 millones de dólares, un 5,9 % más, empujadas por las guerras de Ucrania y Gaza. Las europeas crecieron un 13 %. La checa Czechoslovak Group casi triplicó sus ingresos por armas y atribuye la mayor parte a Ucrania. Las rusas Rostec y United Shipbuilding, un 23 % más.
La indignación tampoco es pareja. El propio SIPRI dice que la reacción por Gaza apenas frenó los pedidos de armas israelíes, y las tres empresas de Israel de su lista crecieron un 16 %, aunque la norma 28 protege los hospitales de Gaza igual que los de Járkov.
Y la paz se negocia con la calculadora en la mano. El enviado de Washington, Steve Witkoff, ha convocado a Rusia y Ucrania en Abu Dabi los días 10 y 11, y a europeos y OTAN en Bruselas para hablar, según él, de garantías de seguridad y de oportunidades económicas en la reconstrucción. En lo que ha publicado no aparece la rendición de cuentas por los ataques contra hospitales.
La versión más honesta del argumento contrario dice que vender la bomba y vender el misil que la intercepta son cosas distintas, y que sin defensa antiaérea occidental habría más cardiologías como la de Járkov. Tiene razón en lo inmediato y no sé rebatirla: Ucrania tiene derecho a defenderse, y sus hospitales necesitan ese escudo. Pero deja un hueco. No conozco un solo contrato de armas ni una mesa de negociación de esta guerra que haya puesto como condición la protección de la sanidad o el castigo de quien la ataca.
A las 3:20 no había nadie en el paso entre los dos edificios, y los enfermos de cardiología ya estaban en el refugio. A esos pacientes los protegieron un pasillo vacío y unos compañeros que los bajaron a tiempo. Ninguna de las dos cosas figura en los Convenios de Ginebra.
Lo esencial
Una bomba guiada rusa alcanzó el 3 de noviembre un hospital clínico de Járkov: 73 heridos, la cardiología dañada y 226 pacientes evacuados. El derecho internacional humanitario prohíbe atacar hospitales, pero según la OMS ninguno de los más de 10.400 ataques contra la sanidad verificados desde 2018 ha llegado a rendir cuentas. La guerra se sostiene con ayuda militar norcoreana e iraní a Rusia y con una industria de armas en ingresos récord.
La valoración de Troponina. Bombardear un hospital es un crimen, y la responsabilidad de este es de quien ordenó lanzar la bomba. La condena se queda en rito si los gobiernos que arman a uno y otro bando, y los que median en Abu Dabi, no ponen la protección de la sanidad en el centro de la mesa. Troponina pide que la causa abierta en Ucrania llegue a un tribunal internacional con los nombres de la cadena de mando.
Invítame a un café · 1,70 €Se paga con PayPal o con tarjeta, sin cuenta. Puedes cambiar la cantidad.
Fuentes
- Oficina del Fiscal General de Ucrania, vía Natalia Duliaba. Росіяни поцілили по лікарні у Харкові: 73 постраждалих. Portal de Lviv, 2026. Enlace
- Vitali Onishchenko. Російська авіабомба влучила в харківську кардіолікарню. News Ukraine, 2026. Enlace
- Reuters. At least 73 injured as Russia bombs Ukrainian hospital and power plants. Al Jazeera, 2026. Enlace
- Al Jazeera y Reuters. Russian attack on Ukraine aid hub kills 31 as US announces new peace talks. Al Jazeera, 2026. Enlace
- Comité Internacional de la Cruz Roja. Norma 28. Unidades sanitarias. Base de datos de derecho internacional humanitario consuetudinario. Enlace
- Kateryna Tyshchenko. Five injured, including emergency worker, due to Russian strike on medical facility in Kharkiv. Ukrainska Pravda, 2026. Enlace
- Oficina Regional de la OMS para Europa. 3000 attacks on health care in Ukraine verified by WHO since full-scale invasion. OMS, 2026. Enlace
- Reuters. Russian attacks on Ukraine’s energy infrastructure a war crime: UN. Al Jazeera, 2026. Enlace
- Reuters. Attacks on health care in conflict zones averaging more than four a day in 2026, WHO says. Arab News, 2026. Enlace
- Asia Business Daily. Informe sobre la evaluación anual de amenazas 2026 de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de EE. UU. Asiae, 2026. Enlace
- SOFX. South Korea Says North Earned Up to $13.8 Billion Supplying Russia With Arms and Troops. SOFX, 2026. Enlace
- SIPRI. SIPRI Top 100 arms producers see combined revenues surge as states rush to modernize and expand arsenals. SIPRI, 2025. Enlace
Médico de urgencias y emergencias. Escribe sobre medicina urgente, evidencia y lo que se aprende en las urgencias. Vive en el Mediterráneo con un beagle que sabe más de lo que aparenta.





