Enfermera ajusta el gotero de una mujer mayor en un sillón de observación, en un pasillo de urgencias con más pacientes

El IMSS ofrece más camillas para esperar en urgencias

Tiempo de lectura: 6 minutos

El 21 de octubre, con su plantilla en la calle, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) subió la oferta salarial al 8 % y anunció un plan para urgencias: más camillas, sillones de observación, monitores y un sistema que avisará a las familias en tiempo real de cómo está su paciente. En la lista no hay ninguna cama.

Del 6,8 % al 8 %, con la plantilla en la calle

Las protestas empezaron a principios de octubre. Trabajadores en activo, jubilados y pensionados del IMSS, que da cobertura sanitaria a los asalariados mexicanos y a sus familias, cortaron avenidas en Ciudad de México y en varios estados, con marchas nacionales el 13 y el 21. El detonante fue la revisión salarial que el congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) aprobó en septiembre: un 6,8 % global, repartido entre un 2,9 % al salario tabular, el sueldo base que fija la tabla de categorías, y un 3,9 % en prestaciones. Los grupos disidentes piden un 10 % directo al salario y un congreso extraordinario que sustituya al secretario general del sindicato, Rafael Olivos.

El 14 de octubre votó la base. Tenían derecho a hacerlo 476.260 trabajadores y ganó el no, aunque Olivos reconoció la derrota sin dar el recuento por opciones, que todavía no he encontrado publicado. Cinco días después, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó la salida del director general, Zoé Robledo, y le encargó una oferta nueva dentro de los recursos del Instituto. Dijo también que aquel 6,8 % equivalía en la práctica a un aumento de en torno al 5,1 % en los ingresos de cada trabajador. Sobre la exigencia de cambiar la dirección sindical, respondió: «Eso es un asunto sindical, eso no lo decide la Presidenta».

El 21, tras cerrar la negociación con el SNTSS la noche anterior, el Consejo Técnico del IMSS aprobó el 8 %: un 4 % al salario tabular y otro 4 % a la ayuda para el alquiler de vivienda. Ese mismo día, Rafael Soto, portavoz del Comité de Movilización Nacional que agrupa a los disidentes, lo llamó «raquítico». La tercera marcha nacional sigue convocada para el 30 de octubre. Nadie ha anunciado un paro de la actividad asistencial.

Camillas, sillones y un aviso a las familias

Con el porcentaje llegó un plan de compromisos. Según el boletín 553/2026 del IMSS, que recoge Zeta Tijuana, el plan prevé basificar a 10.939 trabajadores eventuales, es decir, darles plaza fija, muchos de ellos contratados durante la covid. Suma 31.700 cirugías extra en noches y fines de semana, recetas válidas durante 30 días en lugar de 72 horas y un programa para urgencias con camillas, sillones de observación, monitores de signos vitales y carros de parada, cambios en el ingreso y la valoración de los pacientes y un sistema para que las familias sepan en tiempo real cómo está su enfermo. Los plazos y los responsables, hospital por hospital, se conocerán cuando el plan pase por el Consejo Técnico.

El diagnóstico lo había firmado el propio Instituto once días antes. En su boletín del 10 de octubre, Robledo admitió saturación, tiempos de espera y fallos de abasto: el IMSS surte cada día recetas a 769.000 personas con un abasto medio del 94 %, y todavía hay recetas que salen incompletas. El mismo boletín recuerda que, desde 2019, los asegurados han pasado de 20 a casi 23 millones y los pensionados, de 4,3 a 6,3 millones. En ese tiempo el Instituto ha sumado 109.000 trabajadores, 28.000 de ellos de enfermería, y se ha marcado la meta de añadir más de 10.000 camas hospitalarias para 2030.

Una cama por cada mil habitantes

La OCDE pone la escala. Según su Panorama de la Salud 2025, México tiene 1,0 cama hospitalaria por cada mil habitantes, frente a una media de 4,2 en los países de la organización, y 3 enfermeras en ejercicio por cada mil, frente a 9,2.

Con ese punto de partida, añadir camillas y sillones de observación en urgencias equivale a admitir que los pacientes van a seguir esperando allí la cama que no hay. Desde el box, la camilla de más tiene una lectura conocida: es la cama de planta que falta, colocada donde menos estorba a la planta. El sillón de observación está pensado para unas horas. En junio, el diario Por Esto describía camillas en fila por los pasillos del Hospital General de Zona 3 de Cancún, y a un familiar cuyo padre había pasado allí una noche entera y parte del día siguiente antes de tener cama.

El plan actúa sobre el ingreso y la valoración, que son la puerta de entrada. El atasco se forma en la de salida, cuando el paciente ya valorado y con orden de ingreso no tiene adónde subir.

Esa espera tiene un coste medido. Uno de los estudios más amplios sobre ella, publicado en Emergency Medicine Journal en 2022, siguió a 5,4 millones de pacientes ingresados desde urgencias en Inglaterra entre 2016 y 2018. A partir de cinco horas desde la llegada, la mortalidad a 30 días crecía de forma lineal hasta las doce, el último tramo con datos fiables. Es un estudio observacional: muestra una asociación y no puede probar que la espera mate por sí sola. Y mide horas en el sistema público inglés; en los pasillos del IMSS la prensa cuenta noches.

Sin plantilla y sin medicamentos, la estancia en urgencias se alarga y el problema se agrava. Un monitor más en el pasillo es una alarma más para la misma enfermera. La basificación da estabilidad a quien ya trabaja allí, y eso cuenta mucho para quien encadena contratos eventuales desde la pandemia, pero no añade una sola persona al turno de noche. En lo anunciado el 21 de octubre no figura ninguna plaza nueva para urgencias.

El conflicto, además, mezcla el salario y el desabastecimiento con una dirección sindical cuestionada por sus propias bases. Esto último no lo arregla ningún plan del IMSS.

Lo que el plan sí arregla

La versión más honesta del argumento contrario dice que las camas tardan años y las camillas semanas, y que mientras se terminan los 19 hospitales que el IMSS tiene en construcción, un paciente en camilla, con monitor y un carro de parada cerca, está mejor atendido que uno en una silla de plástico. Para los próximos meses no tengo con qué rebatirlo. El 4 % al salario tabular supera además la inflación de septiembre, que el INEGI situó en el 3,45 %, aunque por apenas medio punto. Y un sistema que informe a las familias responde a una queja que se repite en cada reportaje sobre urgencias saturadas.

Lo que no se sabe pesa más. No he encontrado datos públicos del IMSS sobre cuánto tiempo pasan en urgencias los pacientes con orden de ingreso, y el plan no anuncia ningún indicador para medirlo. Sin esa cifra no habrá forma de saber si las camillas nuevas acortan la espera o solo la amueblan.

Los sillones llegarán antes que las camas. Cuando estén en el pasillo, alguien tendrá que decidir quién se sienta en ellos y durante cuántas noches, y el plan todavía no dice con cuántas enfermeras.

Lo esencial

Tras un mes de protestas y el rechazo del 6,8 % en consulta, el IMSS subió su oferta al 8 % y anunció un plan con 10.939 basificaciones, 31.700 cirugías extra y más camillas, sillones y monitores en urgencias. Los disidentes lo rechazan y marchan el 30 de octubre. En un país con una cama hospitalaria por cada mil habitantes, el plan equipa la espera en urgencias, pero no añade camas ni enfermeras.

La valoración de Troponina. El IMSS ha elegido lo que se compra deprisa, y eso tiene valor mientras los pacientes sigan llegando cada noche a un pasillo lleno. Lo que falta cuesta poco: publicar, hospital por hospital, cuántas horas pasan en urgencias los pacientes con orden de ingreso y cuántas enfermeras hay por turno. Sin esos dos números, nadie podrá comprobar si el plan cumple lo que promete.

Si lo que has leído te ha servido, puedes invitarme a un café. Aquí en Puerto Sagunto cuesta 1,70 €.

Invítame a un café · 1,70 €Se paga con PayPal o con tarjeta, sin cuenta. Puedes cambiar la cantidad.

Fuentes

  • Expansión Política. El IMSS acepta el triunfo del «No» en la consulta salarial y alista mesa de negociación. Expansión, 2026. Enlace
  • Miguel Velázquez. Zoé Robledo deberá presentar plan por protestas del IMSS: Sheinbaum. Publimetro México, 2026. Enlace
  • Diario de Yucatán. Trabajadores del IMSS rechazan aumento salarial de 6.8%; sindicato buscará renegociar. Diario de Yucatán, 2026. Enlace
  • Carlos Álvarez Acevedo. CSP descarta salida de Robledo del IMSS, pese a conflicto salarial. Semanario Zeta, 2026. Enlace
  • Luis Hernández y Ricardo Rivera. IMSS ofrece incremento salarial del 8%; trabajadores lo rechazan. Uno TV, 2026. Enlace
  • Roberto Badillo. Tercera megamarcha del IMSS: trabajadores marcharán el viernes 30 y esto es lo que exigen. Heraldo de México Oaxaca, 2026. Enlace
  • Semanario Zeta. IMSS eleva a 8 por ciento el incremento salarial de sus trabajadores (con datos del boletín 553/2026 del IMSS). Semanario Zeta, 2026. Enlace
  • Instituto Mexicano del Seguro Social. Zoé Robledo explica: ¿Qué está pasando en el IMSS? Boletín de prensa 545/2026. IMSS, 2026. Enlace
  • OCDE. Panorama de la salud 2025: México. OECD Publishing, 2025. DOI del informe completo: 10.1787/8f9e3f98-en. Enlace
  • Por Esto. Hospital de Zona No. 3 del IMSS en Cancún está colapsado; derechohabientes están hartos. Por Esto, 2026. Enlace
  • Jones S, Moulton C, Swift S, et al. Association between delays to patient admission from the emergency department and all-cause 30-day mortality. Emergency Medicine Journal, 2022;39:168-173. DOI: 10.1136/emermed-2021-211572. Enlace
  • INEGI. Índice Nacional de Precios al Consumidor, septiembre de 2026. INEGI, 2026. Enlace
Cuarto de guardia de madrugada con cama deshecha, zuecos, bata en una silla y una vela consumida en la ventana Entrada anterior Los residentes porteños sostienen las guardias con semanas de 90 horas
Enfermera con mascarilla habla con una mujer cansada sentada en el banco de una clínica, con una maleta de ruedas a sus pies Entrada siguiente El ébola llegó a Abuja por la puerta de una clínica privada