Category archive

INFORMACION CORPORATIVA

Oriol Yuguero, médico de urgencias en Lleida: «Estamos reviviendo lo mismo que en marzo»

En INFORMACION CORPORATIVA/OPINION

  • l Hospital Arnau de Vilanova de Lleida tiene 28 enfermos ingresados en planta y 6 en la UCI y atiende a una media de 40 pacientes al día con coronavirus

  • El doctor del servicio de Urgencias afirma que el nuevo brote «nos coge a todos cansados»

El brote de coronavirus en Lleida ha obligado a decretar el primer confinamiento territorial tras el estado de alarma. La pandemia se ha adelantado a las perspectivas más optimistas, ya que los médicos lo esperaban para octubre. A diferencia de hace tres meses, la mayoría de personas atendidas en el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida tienen menos de 70 años. El doctor Oriol Yuguero, médico del servicio de Urgencias del centro, explica a NIUS cómo están viviendo el nuevo brote.

Pregunta: ¿Cuál es el estado del hospital Arnau de Vilanova?

Respuesta: En este momento tenemos 28 enfermos ingresados en planta y 6 en la UCI.

P. ¿Tienen pensado abrir una nueva planta para pacientes de COVID?

R. Lo haremos en función de los pacientes que lleguen. El hospital sigue trabajando a pleno rendimiento con el resto de patologías no COVID. En marzo era más fácil disponer de plantas porque no había nada más, ahora tenemos enfermos de cirugías y otras patologías y los desplazamos en función de las necesidades. La mayoría de pacientes son leves y no necesitan ingreso. Cada mañana mantenemos una reunión donde actualizamos el volumen de pacientes que tenemos y su gravedad. Estamos reduciendo las cirugías no fundamentales para tener sitio.

P. ¿Cuál es la situación de la carpa?

R. De momento no afecta al hospital. Tenemos bastante volumen de enfermos no COVID, unos 30 – 40 casos de COVID al día. Tenemos que garantizar que haya separación. Al principio lo hacíamos con espacios reaprovechados pero la situación no se podía sostener si duraba mucho, así que el SEM abrió esta zona para preservar circuitos limpios. Todos los enfermos pasan a urgencias para ser valorados, si enfermería identifica síntomas COVID, les aparta del circuito común. Tardamos de 3 a 4 horas entre que sale la radiografía y la analítica. Si la persona está bien y vive en Lleida pueden volver a casa y hacer el confinamiento.

P. ¿Cuál es el perfil de los enfermos?

R. El perfil es gente muy joven tanto autóctona como no, y dentro de ellos están los temporeros. Muchas veces su percepción sobre salud es diferente a la nuestra. Si tienen fiebre y dolor de cabeza se toman un paracetamol y siguen trabajando porque es su prioridad. No entienden que tengan que dejar de trabajar hasta que alguien les alerta de que puede ser COVID o que podría tener consecuencias.

Tenemos muchos trabajadores del campo, la mayoría jóvenes y sanos, que pueden volver a casa porque no requieren ingresos. Hay algún ingresado porque hay personas que trabajan hasta los 65 años. El perfil de la UCI va cambiando pero tenemos a personas con alguna patología previa o población muy envejecida. Nosotros entendemos como gente joven hasta los 70 años.

P. ¿Qué los diferencia de los ingresos de marzo?

REn marzo había mucha gente con sintomatología que no se trataba porque no había PCR. Ante un posible caso, recomendábamos 14 días de confinamiento en el domicilio y no se le hacía la prueba. Ahora hay más pacientes graves que vienen al hospital. Antes no venían porque sabían que por mucho que vinieran no les haríamos nada.

La mayoría de casos son jóvenes pero sanos y son casos leves. Es importante tranquilizar a la población: hay transmisión de la enfermedad pero lo normal es que la gente joven y sana pase la enfermedad como una gripe: con paracetamol, reposo y quedándose en casa. Lo bueno es que en esta segunda oleada la gente mayor tiene más precaución, sabe que es población de riesgo y esta más conciencia, eso hace que se infecten menos.

P. ¿Esperaban este brote?

R. El escenario que contemplábamos era que el próximo rebrote llegaría en octubre y era un escenario optimista. Yo pensaba que progresivamente nos contagiaríamos las personas hasta 60 años, sin gravedad, y esto nos ayudaría a tener inmunidad de grupo de cara a octubre. Pero este boom no lo esperábamos, ha sido muy rápido porque ha sucedido en una semana.

Yo en twitter puse que pasar de fase 2 a permitir verbenas masivas podría tener consecuencias y entiendo a la gente lleva meses encerrada en casa porque somos una cultura social. Asumir un riesgo y permitir que la gente salga podía tener consecuencias y es lo que ha sucedido. No soy partidario de buscar culpables. Son enfermedades que aún no sabemos qué inmunidad generan y tenemos que ver la evolución de estos meses.

P. ¿Cómo se ha avanzado tres meses?

R. Este rebrote nos coge a todos cansados. Hemos comenzado a hacer vacaciones para que en octubre estuviésemos descansados pero llevo desde marzo sin parar. Estamos reviviendo lo mismo que en marzo. Estamos intentando mantener las vacaciones de los compañeros porque necesitamos descansar. Tenemos el apoyo para seguir tirando, se buscan refuerzos y nadie ha caído enfermo, de momento. Sí que es verdad que siempre tenemos la perspectiva del «y si pasa…» y no hemos bajado efectivos como otros veranos. Somos los mismos que en marzo a costa de reducir parte de las vacaciones, aunque si podemos las haremos para oxigenarnos en estos momentos.

P. ¿Aguantarán?

R. Esperemos que sí, no queda otra. Ya no hace falta decir que si se tiene síntomas, no vaya a comidas familiares porque ya se ha visto lo que ha supuesto para todos. El problema no es que afecte a gente joven, sino que estos se queden en casa y no pongan en riesgo a colectivos de riesgo.

P. ¿Es fácil trabajar en un hospital golpeado por la COVID?

R. No, pero tenemos la suerte de que el equipo de nuestro hospital de urgencias es una parte fundamental del hospital. Teníamos dificultades para acoger a los enfermos y nos han construido carpas. Cuando tenemos un problema y hacemos una demanda nos la satisfacen. Esta enfermedad genera mucho estrés porque todos tenemos hijos y padres. Cuando llegamos a casa tenemos miedo de contagiar la enfermedad. Si tenemos circuitos diferenciados, ayuda mucho.

P. ¿Están más tranquilos que en marzo y abril?

R. Entonces no sabíamos adónde íbamos. Íbamos viendo qué tratamientos funcionaban y cuáles no, y veíamos que la gente se ponía enferma muy rápido. El problema del pico es que veíamos gente joven que se encontraba perfectamente y a las 24 horas estaban en la UCI. Esta evolución tan rápida y la incertidumbre sobre la evolución de la enfermedad es lo que nos hizo vivir lo peor.

P. ¿Qué fue lo más duro?

R. Lo peor era la comunicación con enfermos, con gente que no sabia si vería a su familia. Cuando empezó la pandemia eramos muy restrictivos, no dejábamos entrar a nadie por miedo a que se propagara. Había gente que estaba bien y se despedía por teléfono, y decía «no se si mañana estaré bien”»y nosotros lo veíamos. Gente que había venido de vacaciones de Benidorm y en 48 horas estaban muertos. Esto nos afectó mucho y buscamos fórmulas para que la comunicación con familiares fuera constante, aunque fuera por teléfono. Ahora estamos preparados con equipos de protección para que los familiares puedan estar con los pacientes si así lo quieren, hemos mejorado el acompañamiento porque yo creo que es algo fundamental.

P. ¿Qué tratamiento usan?

R. No tenemos, sólo un fármaco en pacientes graves. No hay medicamentos que reviertan la evolución o que retrasen la enfermedad. Al principio se hablaba de la hixocloroquina y vimos que objetivamente no ayudaba en nada. Lo único que podemos hacer es esperar a pacientes con enfermedades previas y ver cómo responderán. Somos más cautos y esperamos a ver su evolución. Hemos visto radiografías que estaban muy mal pero ellos se encontraban bien y no nos cuadraba. Entonces pensábamos que podía fallar la placa, ahora no, si la placa es muy fea, por mucho que el paciente esté bien se le ingresa 48 horas, no los enviamos a casa.

P. ¿Cómo lo lleva la familia?

R. Bien. Mi mujer es pediatra y tiene que hacer sus turnos. No pudimos dejar a los niños con los abuelos porque son de riesgo y fue complicado con la escuela a distancia. Vivir una pandemia es una experiencia dura pero estoy seguro de que nos enriquecerá y la recordaremos como una época de crecimiento profesional.

P. ¿Qué opina de la compensación de la Generalitat a sanitarios?

R. No puedo decir que está mal pero la distribución podría haber sido mejor. En lugar de un plus por categorías profesionales lo habría hecho por exposición a la enfermedad. Tengo compañeros que no han visto a ningún enfermo y reciben el plus y hay auxiliares y celadores que trabajan codo con codo con nosotros y se merecen este dinero como el que más.

Infecciosas y Urgencias serán especialidades médicas

En ESPECIALIDAD URGENCIAS/INFORMACION CORPORATIVA/OPINION/PORTADA

Illa anuncia un real decreto que reconocerá una formación concreta a estos médicos

 

Vista de la sede del Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid (Summa 112), situado en el distrito de Arganzuela de Madrid.FERNANDO VILLAR / EFE

 

Todo el que haya ido a un hospital español habrá visto que hay un departamento de enfermedades infecciosas y un servicio de urgencias. Lo que probablemente no sepa es que los médicos que le atienden en ellos no han recibido una formación específica como si han hecho los de cardiología, anestesología o neurocirugía. Tampoco un recién egresado de la universidad puede escoger formarse específicamente en esos temas. La situación lleva más de una década anquilosada, con promesas que no se concretaban. El miércoles el ministro de Sanidad, Salvador Illa, confirmó que ya tiene listo el decreto para reconocer esas especialidades.

“Estoy doblemente feliz”, dice José Miguel Cisneros, secretario de la Sociedad española de Enfermedades Infecciosas y Microbiologia Clínica. “Primero porque hoy en mi hospital, el Virgen del Rocío de Sevilla, hemos dado el alta al último ingresado por la covid-19; y, segundo por esto”. Y resume así las razones por las que debe existir su especialidad: “Primero, porque está demostrado que los pacientes con infecciones graves y complejas mejoran si son atendidos por especialistas en infecciones, como el que tiene una dolencia cardiaca grave y compleja mejora si le trata un cardiólogo”. La segunda razón es porque podrá atenderse la demanda de formación de médicos jóvenes en el MIR. La tercera, por justicia con los profesionales actuales, que han tenido que formarse por su cuenta, muchos en el extranjero. “Faltaba una formación reglada”. Y también “es bueno para nuestro país”, dice, que “también en esto converge con Europa, donde prácticamente en todos los países está reconocida la especialidad”.

Infecciosas y Urgencias han sido dos de los servicios que han estado en primera fila contra la covid. “No hay datos del impacto que ha tenido en otros países que existiera la especialidad”, admite Cisneros, “pero estoy seguro de que los especialistas se habrían integrado en los equipos multidisciplinares y habrían contribuido de manera sobresaliente”.

Juan Juan González Armengol, presidente de SEMES (Sociedad española de Medicina de Urgencias y Emergencias), coincide con su colega en su alegría. “Creemos que esta vez va en serio”, dice en referencia a que otras veces los distintos ministros de Sanidad —la última vez, Leire Pajín, del PSOE— les han prometido la regulación pero luego no lo han llevado a cabo. “El contexto técnico, social, administrativo, jurídico, político, sindical, profesional, internacional (Europa, la OMS, resto del mundo) avala esta decisión”. Hay que tener en cuenta que “en el 70% de los hospitales de la geografía española, que es muy dispersa, los únicos médicos que hay sí o sí durante tres cuartas partes del tiempo son los de Urgencias. Deben tener una formación integral”, añade González Armengol.

“No es de recibo que se espere que tengamos preparación porque nos la hemos buscado por nuestra cuenta, como así ha sido, y la hemos aplicado. En el mundo normal esto no es así. No se improvisa, y no se deja a la providencia estar preparado”, dice el urgenciólogo, quien admite que la crisis de la covid-19 ha demostrado su valía. Pero “en esta tragedia hay compañeros nuestros que han fallecido o tienen graves convalecencias. No necesitábamos que algo así ocurriera para ser reconocidos”. Y resume: “Urgencias deberá formar parte de la prevención futura de brotes y de la prevención futura de otras emergencias. Ya llevamos varias”.

Pero no todo han sido parabienes al anuncio. Las sociedades de medicina interna (Semi) y tres de médicos de familia (Semfyc, Semergen y SEMG) han acordado un comunicado en el que creen que estas nuevas especialidades “supondrá más fragmentación del sistema sanitario y una mayor rigidez en su estructura organizativa y funcional que dificultarán la respuesta de nuestro sistema a las futuras crisis sanitarias” y proponen que la formación correspondiente se ofrezca mediante un área de capacitación específica, una formación que se obtiene después de la especialización (es decir, el médico debería ser primero internista, por ejemplo, y luego cursar esta especie de subespecialidad).

“Consideramos que no existe un criterio científico que sustente la necesidad de la creación de estas nuevas especialidades y no existe, en absoluto, un consenso en la comunidad médica y científica sobre este respecto. Por tanto, entendemos que existe una falta de justificación científica que motive la decisión de crear estas especialidades”, concluye el comunicado.

El Pais

Fallece Alejandro Febrero, médico de Urgencias del Chuvi desde hace más de 30 años. El silencio inundó urgencias In Memoriam

En INFORMACION CORPORATIVA

Esta mañana, el silencio inundó el Servicio de Urgencias y, por extensión, el Hospital Álvaro Cunqueiro y el área sanitaria de Vigo; en el silencio de la noche partía Alejandro Febrero.

Nació en Vigo, un mes de octubre, en el seno de una familia ejemplar e infatigable en el trabajo y en el deporte, de la que se sentía orgulloso a diario. Así, Alejandro, ha sido el insigne sucesor de los valores del verdadero olimpismo (la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad de lo social y el respeto a los principios éticos fundamentales universales) que su padre, el nadador olímpico de homónimo nombre, le transmitió en vida.

Se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela y se especializó en Medicina de Familia en Vigo (Centro de Salud de Sárdoma y Hospital Xeral-Cíes), ciudad a la que quedará vinculado para siempre. Tras terminar la especialidad, ficha por el servicio de urgencias del hospital en el que se forma, siendo allí donde desarrolle su carrera con enorme maestría durante más de 3 décadas, dignificando una categoría profesional y un trabajo que no entiende ni de noches ni de fiestas de guardar. Con la reorganización de la atención hospitalaria en Vigo se incorpora al Hospital Álvaro Cunqueiro, en el que ha ejercido hasta el último minuto, antes de que la «negra sombra» interrumpiese su camino.

Todo lo que pueda decirse o escribirse estos días, es una mínima parte del sentir unánime de gratitud y reconocimiento hacia Alejandro.

Ha sido una gran persona, un brillante profesional y un maestro, siempre a la disposición de todos, tanto para enseñarnos como para apoyarnos en los momentos difíciles en el ejercicio de nuestra profesión y en la vida, porque los hubo. Para miles de residentes y para todos sus compañeros de turno, de todas las categorías profesionales sin excepción, ha sido un referente, siempre conciliador y amable, con el que hemos descubierto el buen hacer y los entresijos de la Medicina de Urgencias, esa medicina que ejercía con determinación, acierto y, sobre todo, silencio y nobleza.

No entendía de retos, sino de metas. Así, con trabajo diario y esfuerzo, sin perder nunca la sonrisa, consiguió todo lo que se propuso; una gran familia junto a Pili, un nombre con mayúsculas en la medicina de urgencias de Vigo, un deportista presente en las grandes citas del atletismo de la provincia, este año en la VigBay late un corazón menos, y un «león marino» en las profundas aguas del Atlántico en la Costa da Vela.

Hoy lloramos su ausencia en Vigo, Donón, Hío? pero a partir de mañana, todas las personas que le hemos conocido nos responsabilizamos en mantener vivo su legado, que está a la altura de muy pocos, tanto en lo personal como en lo profesional.

Muchísimas gracias, Alejandro, de parte de todos tus compañeros del Servicio de Urgencias del Hospital, por haber compartido tiempo, espacio e inquietudes con nosotros. Este agradecimiento lo hago extensible a la sociedad viguesa, dado que como usuarios de la sanidad pública no somos conscientes todavía del valor perdido. Te echaremos mucho de menos.

Ha vivido en silencio,

y ? en silencio partió.

Hasta siempre, Alejandro.

* Tus compañeros del Servicio de Urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

 

Adiós al ‘ángel’ del Servicio de Urgencias

En INFORMACION CORPORATIVA

Se llamaba Sonia, pero era un ángel de la guarda, bueno, o un hada madrina, como prefieran. Sonia García González (Oviedo, 1969), médica del Servicio de Urgencias Canario (SUC), falleció ayer en la capital grancanaria a causa de una fulgurante enfermedad y recibe hoy (10.00 horas) la última despedida de familiares, compañeros y amigos en el tanatorio San Miguel, además del postrer agradecimiento de los innumerables pacientes a los que salvó la vida durante más de dos decenios de trayectoria profesional.

Efectivamente, «salvó muchas vidas, entre otros, unos cuantos niños sacó para adelante», recordaron ayer sus compañeros del SUC, unidad adscrita a la empresa pública Gestión de Servicios para la Salud y Seguridad en Canarias (GSC). No en vano, las indicaciones transmitidas por la doctora García desde el Centro Coordinación de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias (Cecoes 112) en menos de dos años permitieron a los familiares de cuatro bebés atragantados en la provincia de Las Palmas superar los incidentes.

Ante la llamada al 112 de una vecina de Telde por la imposibilidad respiratoria de una niña de un año después de tragarse la cabeza de una muñeca, por ejemplo, la propia Sonia García relató en octubre de 2014: «Le dije que le íbamos a mandar una ambulancia y le pedí que pusiera a la niña boca abajo, encima de su muslo, y que le diera cinco palmaditas entre las dos escápulas (paletillas) de la espalda. Lo hizo pero la niña seguía igual, con los labios amoratados, por lo que le pedí que repitiese la operación».

«Un sexto sentido»

«Al tercer toque, en la segunda tanda, logró que saliera el objeto, la pequeña comenzó a recuperar buen color y me dio las gracias. La verdad es que la llamada no creo que durase ni 40 segundos», resumió entonces la doctora García, una agilidad profesional ahora reconfirmada por sus colegas del SUC en el 112.

«En esos momentos era capaz de traerse a su terreno a la persona que puede ayudar para solucionar el caso, es nuestro trabajo, pero no siempre se consigue, tenía muy clara su posición y las indicaciones», continuaron en el entorno laboral de Sonia García para atribuir su competencia sanitaria, formación y experiencia aparte, a un «sexto sentido. Era muy detallista y tenía la capacidad de estar en los momentos clave personales, cuando de verdad la necesitaban sus compañeros, los intuía, por eso también salvó muchas vidas», apuntó una colega y amiga de la médica fallecida, asturiana de nacimiento pero canaria de adopción al trasladarse la familia durante su infancia al Archipiélago.

Licenciada en Medicina por la Universidad de Sevilla, Sonia García González se especializó en medicina familiar y comunitaria, ya que urgencias todavía no cuenta con titulación propia en España. Tras ejercer en la clínica Santa Isabel de la capital andaluza, continuó su carrera en Gran Canaria, en concreto, en el centro de salud de la Casa del Marino antes de decantarse por la medicina de urgencias durante la década de los 90.

Los primeros servicios de Sonia García en las emergencias médicas transcurrieron a bordo del helicóptero con base en Gando del teléfono 061, antecedente del 112, aunque también actuó en el Vehículo de Intervención Rápida (VIR) y el servicio de ambulancias del SUC, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno autonómico. A finales del pasado siglo, la doctora García González se incorporó a la sala operativa con tareas de coordinación en el Cecoes 112, organismo adscrito de la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Ejecutivo canario.

«Adoraba su trabaja, decía que tenía la suerte de hacer lo que más le gustaba y, además, que le pagaran por ello», rememoraron sus compañeros, aún consternados por el fatal desenlace en menos de un mes. «Trabajó hasta tres días antes de su ingreso hospitalario, su último turno en sala, no tenía un diagnóstico entonces ni síntomas suficientes para considerar nada grave, nos sorprendió la evolución tan rápida de la enfermedad, como a ella, tuvo que pasar los procesos del duelo muy deprisa, pero afrontó con mucha serenidad porque era una persona muy vital», lamentaron ayer las mismas fuentes.

Sin pareja actual ni hijos, la generosidad de Sonia García se volcaba en su trabajo vocacional, pero siempre encontraba tiempo para sus amigos y familiares. «Sus sobrinos eran como sus hijos», destacaron desde el SUC, uno de cuyos helicópteros sobrevoló a primera hora de la tarde de ayer el tanatorio San Miguel de la capital grancanaria como homenaje a su malograda compañera.

Una plantilla de profesionales sanitarios acostumbrada a superar cualquier emergencia, pero sorprendida ayer por la repentina despedida de su compañera, el ángel de la guardia o hada madrina de tantos niños isleños. A mediados de mayo de 2013, la propia Sonia García detalló las claves de su labor como personal del SUC en la sala operativa del Cecoes 112 ante una parada respiratoria, cardiaca o cualquier otra situación de peligro vital: «Los médicos nos mantenemos al teléfono, explicando todo de forma fácil y manteniendo la calma del que llama, hasta que llegan los recursos, y ahí termina nuestra actuación. Colgamos y atendemos la siguiente llamada. En el turno de ayer atendimos 80 llamadas al 112. No hay tiempo para lo emocional, sino olvidar y atender bien al siguiente». A partir de hoy, otros ángeles y hadas velan a distancia por la vida de los ciudadanos canarios tras el adiós de la doctora Sonia García González.

Armando Camino

https://www.laprovincia.es

 

 

¿Qué pasa si en la estación espacial tienen una emergencia médica grave?

En CATASTROFES Y URGENCIAS HUMANITARIAS/INFORMACION CORPORATIVA
160113124423_emergencia_espacio_624x351_getty   
Los astronautas son preparados para actuar como paramédicos del espacio.

¿Qué pasaría si en la Estación Espacial Internacional tuvieran una emergencia médica grave? Allá arriba, son escasos los recursos para intervenir ante una situación de vida o muerte.

Antes de ser enviados al espacio, los astronautas reciben 40 horas de entrenamiento médico. Con esto deben estar capacitados para -durante su estadía de seis meses en órbita- tratar problemas comunes de salud.

Además de los cursos de primeros auxilios, también aprenden a cerrar una herida con puntos, colocar una inyección e incluso extraer un diente.

El botiquín en la EEI es básico.

160113124601_emergencia_espacio_624x351_getty_nocredit

Además de tener los utensilios necesarios para primeros auxilios, cuentan con un libro bastante completo sobre enfermedades médicas y equipos útiles como desfibrilador, ultrasonido portátil, un aparato para mirar en el ojo y dos litros de agua salina.

El problema de regresar a Tierra con un enfermo grave es que en la nave espacial carece de soporte vital.

A pesar de que el ultrasonido puede generar imágenes muy claras de lo que hay dentro del cuerpo humano -y ser enviadas a un equipo en la Tierra para asistir en el diagnóstico- estos hombres y mujeres que van al espacio sólo tienen la preparación de un paramédico.

El doctor David Green, profesor titular en fisiología aeroespacial del King College de Londres, considera que la mejor opción sería regresar el paciente a la Tierra en la aeronave Soyuz que está en la estación.

Se trataría de un viaje de unas tres horas y media, aunque no sería nada sencillo.

«En la EEI tienen recursos limitados, pero en Soyuz ni siquiera tienen soporte vital», explica Green.

«De tener un buen vuelo de regreso, al entrar a la atmósfera de la tierra pueden experimentar una fuerza G de 4g a 5g. Si esto ya es bastante desagradable para una persona sana, imagina para alguien que esté gravemente enfermo».

Sin embargo, Green aclara que las posibilidades de que un astronauta caiga gravemente enfermo son de 1% a 2% por persona al año.

Esto se debe a que la salud y forma de los astronautas son monitoreadas muy de cerca antes y durante la misión por un experto que también hace un seguimiento a sus familiares.

También en la Tierra

160113124806_emergencia_espacio_624x351_nasalspl

 
Los astronautas saben utilizar equipos médicos como ultrasonidos.

Los retos de lidiar con una emergencia médica en completo aislamiento no son exclusivos de la EEI.

El doctor Fred Papali, de cuidados intensivos de la Universidad de Maryland, EE.UU., quien ha pasado tiempo trabajando en salas de emergencia de Haití y Sudán del Sur, dice que hay lecciones qué aprender de las zonas más remotas de la Tierra.

El experto hace paralelismos entre el aislamiento en el espacio y algunas áreas rurales de países de bajos recursos con carencias en la asistencia médica.

«En muchas partes del mundo, sencillamente no existen servicios de emergencia. Allí los doctores no tienen experiencia o preparación, y con frecuencia los pacientes se aferran a la vida con sus uñas».

Él ha sido testigo de cómo un ultrasonido y una conexión a internet ha salvado vidas en lugares donde no hay agua potable ni electricidad.

«Es una tecnología simple y revolucionaria a la que se debería mirar con más detenimiento», agrega.

Papali comenta que una conexión con un experto es todo lo que se necesita para hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Y en la medida que se planeen más misiones espaciales tripuladas a la Luna, Marte y más allá, aumenta la necesidad de mejorar el cuidado médico en el espacio.

Doctor a bordo

 
Image caption Hasta ahora no han ocurrido emergencias graves en la EEI.

Hacer que médicos calificados formen parte de la tripulación puede servir para solucionar el problema de lidiar con una emergencia a miles de kilómetros de distancia.

Funcionó para la nave Enterprise de Star Trek en la serie de televisión. Pero, ¿es viable contar con un cirujano en la misión?

Actualmente, sería poco práctico, pues en la EEI no hay gravedad y la sangre y fluidos se escaparían del cuerpo del paciente para flotar por todas partes, infectar a otros astronautas y contaminar la estación.

Científicos estadounidenses han estado probando la idea de colocar sobre la herida una especie de bóveda trasparente y llenarla de fluidos -como solución salina- para detener el flujo de la sangre.

¿Te dejarías tratar por este doctor?

Esto podría detener la sangre o darle tiempo al cirujano para que selle la herida.

La Nasa también está planeando convertir robots en cirujanos del espacio.

El Robonaut 2 ya está abordo de la EEI y su objetivo es desarrollar funciones médicas básicas que pueden ser controladas desde la Tierra.

La idea es que en el futuro pueda realizar cirugías complicadas, pero esto es algo que todavía es muy lejano.

Para las misiones de larga duración se necesitarán dispositivos médicos más inteligentes, medicamentos de mayor duración y entrenamientos médicos más extensos.

El camino a Marte es largo, y con un retraso en la comunicación con la Tierra de 20 minutos, no sería posible obtener consejos médicos rápidos.

Los expertos en medicina espacial tienen que trabajar duro, pero no apostaría en su contra para conseguir una solución innovadora que pueda beneficiar a todos.

BBC

Muere la compañera Maria Lluïsa González Perez

En INFORMACION CORPORATIVA

43381346_large

Maria Lluïsa González dirigió MD Emergency, completando su formación de asistencia medicalizada en el SAMU de París

Ha sido una vida al servicio de los ­demás desde que en 1982 se licenció en Medicina y Cirugía en la Universitat de Barcelona. Empezó como médico adjunto del servicio de urgencias del hospital del Sagrat Cor, siguió du­rante once años como Coor­dinadora del transporte me­dicalizado programado en el Servei d’Emergències Mèdiques (SEM) de la Generalitat de Catalunya y después dirigió MD Emergency, completando su formación de asistencia medicalizada en el SAMU de París, antes de incorporarse en 1991 a Creu Roja de Catalunya.

Tuve el placer de conocerla en 1997 cuando accedí a la ­Presidencia de Creu Roja de Barcelona, ella era entonces la Directora del transporte sa­nitario de la institución en ­Catalunya. Dentro de un colectivo de ­profesionales y voluntarios ya caracterizado por su extraor­dinaria vocación y espíritu de servicio, me impresionó la personalidad de Lluïsa, su entusiasmo, su vitalidad, su ­entrega y discreta competencia y también el respeto que sentía por ella toda la organización y, especialmente, el personal operativo. Siempre tenía una palabra amable y una sonrisa para todos aquellos con quien hablaba.

Fueron estas características, y en particular la credibilidad personal y profesional que Lluïsa había conseguido, las que facilitaron que la presi­denta de Creu Roja en Cata­lunya, Marta Corachan, y su equipo pudiéramos emprender la compleja y necesaria regu­larización de una plantilla formada por cientos de trabajadores que arrastraba todas las ­secuelas históricas de una institución que, desde su antigua y curiosa ordenanza militar, había combinado trabajadores con un significativo número de voluntarios dando lugar a un sistema de relaciones laborales todavía deficientes, que resultaban inaceptables a las puertas del siglo XXI. La transformación dio lugar a la empresa, dirigida por la doctora González y que tuve el honor de presidir, Transport Sanitari de Catalunya, S.L. que, con una inicial mayoría de capital de Creu Roja, asumió el espíritu de servicio de la institución humanitaria y la experiencia de unos buenos profesionales, y se presentó al concurso convocado por la Conselleria de Sanitat en 1998, obteniendo los lotes suficientes para mantener la práctica totalidad de los puestos de trabajo y convertirse progresivamente en una de las principales empresas del sector en España.

Este esfuerzo de gestión se hizo siempre bajo unos valores y unos principios de calidad que la doctora González definía de este modo: «Nuestro compromiso, en coordinación con los centros de atención primaria, hospitales y centros de diagnóstico, consiste en con­seguir que los traslados se realicen con la mínima espera ­posible y la máxima comodidad y seguridad de los pacientes. Nuestro objetivo es preservar la salud de los ciudadanos». En términos más coloquiales, ayudar a salvar vidas y reducir el dolor.

Lluïsa nos ha dejado pronto, demasiado pronto, pero con mucho trabajo hecho a pesar de su madura juventud, porque su equipo lo seguirá haciendo a partir del ejemplo de entusiasmo, optimismo e ilusión que les transmitió su directora. Unas cualidades que empleó a fondo y que nos contagió en su lucha durante meses contra la cruel enfermedad que acabó arrebatándola de los suyos, pero a la que hizo frente de manera activa y valiente. Sus conocimientos de medicina no le hicieron ceder al desánimo y ha estado siempre ofreciendo a su esposo Rafel y a su hijo Guillem, así como a su equipo y amigos, el mensaje de esperanza basada en la constante búsqueda de una solución.

Quisiera terminar estas lí­neas con la última estrofa del poema Les estances que Carles Riba escribió en 1914 y que Lluïsa y Rafel recitaban juntos de memoria en estos largos meses de complicidad en su lucha por la vida:

«Aquesta coneixença tan viva del sentit, / Tan corporal, però ja lliure de paüra, / la mort faria de la bella carn pastura / Sense que en tremolés la imatge dins mon pit«.

Descansa en paz, buena ­amiga.

Los médicos de Urgencias recurren ante el Tribunal Supremo la reforma MIR del Ministerio de Sanidad

En ESPECIALIDAD URGENCIAS/INFORMACION CORPORATIVA

images (2)

MADRID, 12 Sep. (EUROPA PRESS) –

LA Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha interpuesto este viernes ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo un recurso contencioso-administrativo contra el Real Decreto que el pasado 25 de julio hizo público el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que regula la troncalidad de la formación sanitaria, así como la reespecialización y la capacitación específica, y por el que se regulan las pruebas anuales de acceso a plazas de formación especializada para Médicos Internos Residentes (MIR).

«SEMES como entidad representativa de los derechos e intereses profesionales de carácter colectivo, ha sido durante años contraria a este Real Decreto», advierte, defendiendo que «no tiene ningún sentido afrontar un cambio sustancial en el modelo de formación especializada de espaldas al desarrollo científico y profesional y necesidades sociales».

En su opinión, su desarrollo es contrario a lo que están haciendo «en la mayor parte de los países de la Unión Europea y otros países del entorno». Todo ello, continua, «en un contexto de grave discriminación de los profesionales españoles, frente a especialistas de otros estados miembros de la UE, a lo que además habría que sumarle el elevado coste que supone para el Estado la nueva formación de médicos, médicos especialistas, enfermeros, odontólogos, veterinarios y matronas».

El Real Decreto de Troncalidad coloca a la Especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, como un Área de Capacitación Específica (ACE), dependiendo de especialidades como Medicina Familiar, Medicina Interna, Intensivos y Anestesia. La sociedad médica lleva años mostrando su rechazo a ser incluido como ACE y solicitando la creación de la especialidad en España, que legitime el trabajo de cerca de 15.000 médicos que trabajan en estos servicios y dispositivos en España.

 

 

Urgencias lleva la troncalidad al Supremo
En el nuevo modelo formativo, la especialidad se conformaría en un ACE de dos años de duración
Viernes, 12 de septiembre de 2014, a las 11:31
Redacción. Madrid
La Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (Semes) ha interpuesto este viernes un recurso contencioso-administrativo contra el real decreto de troncalidad ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo.

Cristina Deza, procuradora; Juan González Armengol, presidente de Semes, y José Ignacio Juárez, abogado.

Según comenta en un comunicado, Semes “ha venido participando muy activamente en las diferentes fases del procedimiento de elaboración del real decreto con el propósito final de lograr el reconocimiento jurídico pleno de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias como especialidad primaria incluida en el tronco médico”.

En opinión de Semes, “no tiene ningún sentido afrontar un cambio sustancial en el modelo de formación especializada de espaldas al desarrollo científico y profesional y a la demanda y necesidades sociales; haciéndolo, además, en sentido inverso a lo que se está haciendo en la mayor parte de los países de la Unión Europea y otros países de nuestro entorno.”

En el real decreto de troncalidad se especifica que la Medicina de Urgencias y Emergencias será un Área de Capacitación Específica (ACE) a la que sólo se accedería después de concluir alguna especialidad del tronco médico, acreditar un mínimo de dos años de práctica profesional en esa especialidad y superar las correspondientes pruebas de acceso. “En la práctica esto se traducirá en un alargamiento y encarecimiento innecesario del periodo formativo, con el consiguiente retraso en la plena incorporación al ámbito profesional y el subsiguiente acortamiento injustificado de la vida laboral”, argumenta Semes en contra del proyecto.

Por estas razones, la Asamblea General de Semes acordó la impugnación del Real Decreto 639/2014 de troncalidad, que se ha presentado este viernes y que inicia un proceso judicial “en el que habrá de revisarse la constitucionalidad y legalidad del real decreto y su conformidad con las normas del derecho comunitario europeo”, según la Sociedad de Urgencias.

Semes presentará un recurso contra Sanidad si se publica la troncalidad

En INFORMACION CORPORATIVA/NOTICIAS. CONFLICTOS
Juan J. González Armengol, presidente de Semes.
Esta normativa “no es necesaria para el sistema sanitario”

Redacción. Madrid
La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) ha anunciado que presentará un procedimiento contencioso-administrativo ante los Tribunales de Justicia contra el Ministerio de Sanidad, de publicarse el nuevo Real Decreto de Troncalidad y Nuevas Especialidades, ya que excluye la Medicina de Urgencias y Emergencias como especialidad.
Esta decisión ha sido tomada «de forma unánime» por el Consejo de Dirección de Semes, que agrupa a todos los presidentes de todas las comunidades autónomas y a la Junta Directiva, teniendo en cuenta, entre otras razones, que el RD «supone un atentado grave contra el esfuerzo diario, el derecho y la implicación de los urgenciólogos, que constituyen el segundo colectivo médico en número de España».
Asimismo, al igual que han manifestado el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina y otras Especialidades Médicas, afirman que «este RD no es necesario para el Sistema Sanitario», ya que «va en contra de la legislación del espacio europeo de educación superior; del periodo necesario de formación específica de no pocas especialidades médico-quirúrgicas; y no está avalado por ningún estudio».Además, respecto a su implantación, explican que aleja a los médicos españoles «de la convergencia con el resto de países del entorno», y «supone unos costes importantes que ni sus posibilidades ni sus fines pueden justificar, y menos en el momento actual».

En cuanto a la Especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias (MUE), que lleva años solicitando, destacan que dejarles fuera «deja en inferioridad administrativa en el trabajo diario a los Servicios de Urgencias y Emergencias, con respecto del resto de servicios del dispositivo sanitario».» Eso será, como ya ha ocurrido anteriormente, fuente continua de conflictos y pone en serio riesgo la gestión de los mismos», añade.Por otro lado, teniendo en cuenta que, en unos meses hay elecciones al Parlamento Europeo, con este proyecto, «cerca de 15.000 urgenciólogos quedarán excluidos de la posibilidad de poder transitar libremente, con su titulación no reconocida fuera de España, al no ser reconocida en su propio país, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de países de la Unión Europea (UE) y resto de países desarrollados, en un momento y perspectiva de aumento del paro médico en España».

«Esto va en contra de la libre circulación de personas, bienes y servicios, que está en la esencia de la Unión Europea y es clave para potenciar el crecimiento económico y reforzar la confianza de profesionales y ciudadanos; en contra de lo anunciado en intención y estrategia por el propio Presidente del Gobierno desde el inicio de la legislatura; y en contra de lo defendido históricamente por el Partido Popular», advierte.Semes explica que sus reclamaciones vienen a «garantizar legalmente» la protección de la salud y la seguridad de la atención dispensada a los pacientes, «instando a la adecuada y homogénea formación de los profesionales en estos Servicios». Asimismo, «la propuesta recogida en la redacción actual es mucho más costosa que crear la especialidad», advierte.

«Un cambio tan radical en la formación especializada como el que se pretende mediante este RD y que se plantea para los siguientes 30 años, es inexcusable orientarlo en consonancia con toda la política del Gobierno de la nación en el sentido de converger en legislación con el resto de países de la UE. Se legisla hoy para el desarrollo futuro», añade.A su juicio, pone en manos de determinados Grupos, al margen del trabajo cotidiano en estos Servicios, la acreditación de estos profesionales; y no se tiene en cuenta que los Servicios de Urgencias y Emergencias son una realidad administrativa ya consolidada en España, y forman parte de nuestro Sistema Sanitario.

«No hay que crear nada. Sin embargo este proyecto condenará de facto la viabilidad futura de estos Servicios, ya que los profesionales formados con la propuesta del ministerio se incorporarán al mercado de trabajo a edades tardías», afirma.Por todo esto, y teniendo en cuenta que llevan más de 25 años reclamando una formación reglada, «acorde con las tendencias internacionales, con tenacidad y paciencia, y siguiendo los cauces legales», manifiesta su intención de conseguirlo legítimamente,» si es necesario, la vía de los Tribunales de Justicia».

«No se solicita ni más dinero ni más plantillas. Sólo que estos profesionales puedan elegir libremente su mercado de trabajo, en condiciones de igualdad de formación con sus homólogos de otros países, en un mundo global presente y futuro que así lo exige», concluye.

Martes, 04 de febrero de 2014, a las 16:04 Redacion Medica

 
Ir a Principio